7 consejos para fomentar la autoestima infantil

7 consejos para fomentar la autoestima infantilLos padres estamos tan obsesionados por crear la burbuja del bienestar adulto que muchas veces se nos olvida la importancia de sembrar la autoestima en nuestros hijos. Por eso, estos 7 consejos para fomentar la autoestima infantil te serán de gran ayuda.

Es básico que los niños crezcan en un mundo equilibrado. Los niños, como los animales, perciben nuestros miedos e inseguridades y las hacen suyas fácilmente. Por este motivo debemos esforzarnos para que esto suceda lo menos posible.

El desarrollo integral de un niño implica que los padres, como adultos, no sólo atiendan sus necesidades materiales. También deben fomentar las emocionales: amor, cariño, atención y afecto. A veces estas cosas se olvidan y la autoestima del niño puede resentirse. La autoestima es una necesidad emocional para cualquier ser humano.

Tenemos que ser conscientes de que somos el espejo donde se miran nuestros hijos. Por eso, tenemos que tener cuidado con lo que hacemos y decimos delante de ellos. Lo importante es que se quieran y confíen en sí mismos y en su potencial. La autoestima adquiere cada vez más protagonismo en problemas como la depresión, la anorexia, la timidez o el abuso de drogas.

¿Qué es la autoestima?

La autoestima es la conciencia de una persona de su propio valor. El punto más alto de lo que es y de sus responsabilidades. Tiene aspectos buenos y otros mejorables. La autoestima significa querernos y aceptarnos como somos. Es nuestro espejo real, que nos enseña cómo somos, qué habilidades tenemos y cómo nos desarrollamos a través de nuestras experiencias y expectativas. Es el resultado de la relación entre el carácter de la persona y el ambiente en el que ésta se desarrolla.

7 consejos para fomentar la autoestima infantil

La autoestima es básica en la formación personal de los niños. De su grado de autoestima dependerá su desarrollo en el aprendizaje, en las buenas relaciones, en las actividades y en la construcción de su felicidad. Cuando un niño tiene una buena autoestima se siente competente, seguro, y valioso. Se comunicará con fluidez, y se relacionará con los demás de una forma adecuada. Además, una buena autoestima puede hacer que un niño no se deje manipular por los demás y sea más sensible a las necesidades de otros.

Un niño con una baja autoestima se sentirá inferior frente a otras personas. Por ello, se comportará de una forma más tímida, más crítica y con escasa creatividad. Incluso, algunas veces le podrá llevar a desarrollar conductas agresivas y a alejarse de sus compañeros y familiares.Niño con alta autoestima

La autoestima no es una asignatura que se aprenda en el colegio. Se construye día a día a través de las relaciones personales de aceptación y confianza. Todo lo que se consigue en este periodo de desarrollo y crecimiento intelectual puede sellar su conducta en la edad adulta.

Niños con una alta autoestima suelen están orgullosos de sus logros: “¡me encanta lo que dibuje!”. Otra de sus características es que actúan con independencia: “yo me hago la leche” y asumen responsabilidades con facilidad: “yo me ocupo de darle de comer al perro”. Saben aceptar las frustraciones: “es difícil montar en bici pero sé que puedo hacerlo si sigo practicando”. Además afrontan nuevos retos con entusiasmo: “¡mañana voy a aprender a dividir!”. En muchos casos se sienten capaces de influir sobre otros: “déjame que te enseñe cómo se juega que yo ya lo he aprendido” y muestran amplitud de sentimientos: “me gusta que estés conmigo pero me da pena cuando te vas”.

1. Préstales la atención necesaria

Para fomentar la autoestima infantil tenemos que tener en cuenta a los niños y dedicarles parte de nuestro tiempo. Debemos considerar lo que el niño nos solicita y nos reclama. Dedicar tiempo a los niños no solo es un acto de cariño sino también una responsabilidad.

Por ejemplo, si vamos paseando con ellos no deberíamos ir mirando el móvil, pues el niño notará que no le prestamos atención. Cuando los padres pasan tiempo de calidad con su hijo aprenden a conocerlo y a conectar con el pequeño, creando un vínculo emocional que será la base de su autoestima. Así el niño comprenderá que estaréis a su lado siempre que os necesite.

2. Fomenta su responsabilidad

Recuerda que la educación de un niño, empieza desde que nacen. Estableciendo rutinas y hábitos. Hora de comer, hora de dormir, descanso, baños…

Una forma para estimular la autoestima infantil y hacerlos sentirse más independientes consiste en permitir que formen parte de algunas de las tareas y decisiones del hogar. Así estarás fortaleciendo su autoconfianza y seguridad. Cuanto antes se empiece más fácil resultará para ellos y para los padres.

Comienza por cosas pequeñas. Pídele que te ayude a secar los platos o a poner la mesa, por ejemplo. Después, poco a poco ve dándole más participación y pídele ayuda en cosas más difíciles. También es importante ir preguntándole su opinión sobre diferentes temas de la familia.

El tener responsabilidades les hará entender que la vida tiene también obligaciones. El cumplirlas les hará sentirse orgullosos porque se verán útiles. Si son capaces de hacer sus deberes, de arreglar su habitación, de ordenar su ropa o cuidan de su mascota, les hará ver que pueden ser responsables. Esta visión aumentará su autoestima.

3. Valora el esfuerzo, no los resultados

Es tan importante celebrar los éxitos del niño, como destacar su esfuerzo, empeño y nivel de compromiso. No hay que fijarse solo en los logros y resultados alcanzados sino también en el camino recorrido. Por eso, aunque el resultado no sea perfecto, destaca el esfuerzo. Lo importante es que el niño haya sido constante y se haya esforzado, refuerza esto. Para fomentar la autoestima infantil es muy importante valorar su esfuerzo.

Hay padres que cometen el error de no reconocer aquello que hacen bien los niños, solo se fijan en sus fallos. Es algo que nunca se debe hacer. Si se actúa así, los niños acabarán por no hacer caso y por no esforzarse en hacer las cosas bien. Pero lo peor es que podemos bajar su autoestima.

4. Hay que mostrarles que se les quiere pase lo que pase

El amor y la confianza constante son pilares con los cuales, los niños desarrollan su autoestima. Deben sentirse queridos, valorados, integrados y reconocidos. Hazles saber que los quieres y que son muy especiales. Que confías en ellos y que los vas a querer siempre. Palabras como estas refuerzan el vínculo, ellos se sienten seguros en la familia y reconocidos como personas muy especiales en casa. Esa sensación tan gratificante les aportará seguridad emocional y autoestima.Madre ayudando a su hija a subir su autoestima

Corrige sus errores pero desde el cariño. Sin gritos y con paciencia. El niño es una esponja que absorberá lo bueno y lo malo. El cariño es la mejor manera para ayudarle a desarrollar y fortalecer su autoestima y la confianza en sí mismo. Dejarle claro que aunque se equivoque, estaréis a su lado para apoyarle.

5. No les compares con otros

Nadie es mejor ni peor que nadie, simplemente todos somos diferentes. Comparar a un niño con otros no es una buena idea. Si la comparación es negativa estaréis dañando profundamente su autoestima y si es positiva le añadiréis una presión innecesaria que muchos niños no son capaces de sobrellevar. Por eso, es mejor evitar las comparaciones, destacad simplemente sus cualidades positivas y cuando tengáis que hacer una crítica, aseguraos de que sea constructiva.

6. No les pongas etiquetas

Para desarrollar una autoestima adecuada en un niño, es conveniente evitar las etiquetas. De hecho, adjetivos como “torpe” y “vago” son tan negativos como “artista” o “genio”. De alguna manera, todos limitan al niño dentro de una etiqueta que, a la larga, será un peso enorme en su vida. El niño no comprenderá en qué se fundamenta que te refieras a él de esa forma.

Cuando el niño haga algo mal hay muchas maneras de decírselo. Por ejemplo, no está bien que pegues a tus hermanos; no tienes que romper los juguetes; o tenemos que trabajar bien las mates. Es decir, juzga sus comportamientos pero no al niño.

7. Por un lado sé concreto y por otro valida sus emociones

Esto es, dile lo que ha hecho bien y por qué te ha gustado para que el niño sepa lo que te agrada. Por ejemplo, decirle “has recogido muy bien tus juguetes” es radicalmente diferente a decirle “eres muy ordenado”. También es importante que comentes con otras personas delante del niño sus logros y su esfuerzo. Así, le hará sentir útil e importante.

Validar sus emociones es muy importante. Es decir, si el niño llora es probable que se haya hecho daño, dale la importancia que tiene. Evita decirle: ¡No pasa nada! Sí que pasa, algo le hace sentir mal y es importante que le demos la relevancia pertinente.

Si sigues estos pequeños consejos puede que sea más fácil que tus hijos tengan la autoestima alta. Algo muy importante para su porvenir.

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