Cómo actuar con hijos conflictivos

Cómo actuar con hijos conflictivosTodos los niños pasan por fases de comportamientos poco aceptables, pero suelen ser eso, etapas. Esto es debido a que están todavía en proceso de aprendizaje de límites y hábitos. Lo malo llega cuando estas etapas traspasan la línea de la normalidad. Para que no llegue ese momento, saber cómo actuar con hijos conflictivos es imprescindible

Estas conductas suceden en edades que no corresponden con la del niño, o bien puede ser por otros motivos. El trabajo de los padres es descubrir la razón por la que nuestro hijo se está comportando de esa manera. Así, podremos actuar de una forma u otra.

Posibles causas de un comportamiento conflictivos

Antes de empezar con los castigos, consecuencias o a intentar modificar su conducta tenemos que descubrir el por qué se comporta así. Estas son algunas de las causas por las que los peques pueden tener conductas no deseadas.

Los hijos primogénitos suelen ser menos conflictivos que el resto

Un reciente estudio ha confirmado que los hijos que nacen en primer lugar suelen ser más inteligentes que los demás. Esta investigación demostró que hay mayor conflictividad en los hijos nacidos en segunda posición frente a los primogénitos.

Según el estudio, esto se debe a los padres, cuando tienen su primer hijo, le dedican más atención. Con los demás, la atención se va reduciendo. Por ello, dedican menos tiempo a su estimulación, motivación y desarrollo.

Padres explicando a su hijo

Por otra parte, las personas de referencia que tienen los niños en casa también son distintas entre los primogénitos y el resto. Los hijos mayores sólo tienen de referencia a sus padres. Los demás también tienen de referencia a un hermano mayor, que es un niño, con todo lo que eso conlleva: rabietas, egoísmo, competitividad…

Está claro que no ser el primogénito no quiere decir necesariamente que todo esto se cumpla. Siempre hay excepciones. Pero de esta forma, seremos más conscientes de la importancia de dedicar el mismo tiempo con todos nuestros hijos y no tratarlos de diferente manera.

Problemas ante un gran cambio

Cuando se produce algún cambio considerable en nuestras vidas normalmente los peques se adaptan a ellos mejor que los adultos. Nos referimos a cambios de colegio, de hogar, a divorcios, a la muerte de un familiar… Que se adapten mejor no significa que no les afecten (a cada niño de diferente manera). Cualquiera de estas situaciones pueden cambiar considerablemente el carácter de los más pequeños.

Poca paciencia ante el fracaso

Cuando nuestros hijos son pequeños no disponen aun de las herramientas necesarias para controlar la frustración. Por ello, muchos menores sacan su agresividad cuando las cosas no salen como ellos quieren.

Demanda de cariño y seguir unas reglas

Existen múltiples maneras de demandar la atención paterna. Normalmente lo que quieren son simples besos, caricias y/o abrazos. Pero también pueden reclamar esa atención mediante chillidos y comportamientos violentos. Al fin y al cabo, se trata de que los adultos les presten atención.

Padres intentando hablar con su hijo

Ansiedad y cambios de ánimo

Hay niños que padecen ansiedad porque tienen muchos miedos. Se trata de niños dubitativos ante cualquier situación, tienen miedo a equivocarse, lo pasan fatal en época de exámenes y tienen pánico a separarse de sus padres. Otros padecen trastorno del ánimo y usualmente están sin motivación por nada. Estos niños son excesivamente sensibles y suelen cambiar de humor rápidamente.

Pocas habilidades sociales y baja capacidad intelectual

Hay niños que se comportan de manera pasiva o agresiva porque no saben expresar sus sentimientos correctamente. Suelen necesitar la aprobación de los padres porque son muy inseguros. Normalmente tienen una baja autoestima.

A algunos les cuesta seguir el ritmo de la clase y esto suele acabar en problemas de comportamiento. Son niños que dependen mucho del maestro, poseen poca tolerancia a la frustración y les cuesta controlar sus impulsos.Peques gritando cara a cara

Por otro lado, el rendimiento en clase también puede afectar a su comportamiento. Es decir, un niño con bajo rendimiento no alcanza su potencial de aprendizaje por falta de motivación, problemas emocionales o de comportamiento. En el lado opuesto se encuentra el niño con un rendimiento excesivo, que se esfuerza tanto en las tareas escolares que se olvida de todo lo demás y no disfruta de su tiempo libre.

Niños con TDAH (trastornos por déficit de atención con hiperactividad)

Falta de atención e hiperactividad suelen ser dos de los síntomas más comunes de los niños con TDAH. Esto les lleva a actuar sin pensar. Estos niños suelen tener dificultades al relacionarse con los demás. También suele acarrear problemas de comportamiento y rendimiento escolar.

Diferentes formas de educar a los niños

Existen padres muy permisivos y otros muy autoritarios. En el caso de los primeros, se ve dificultado el desarrollo de la autonomía y el autocontrol. Este método suele terminar con problemas de comportamiento por falta de límites. En cuanto al método autoritario, los niños aprenden por obligación. Esto crea ansiedad, inseguridad y un comportamiento inadecuado en el niño. Como casi siempre, lo mejor es un término medio.

Cómo actuar con hijos conflictivos

Para saber cómo actuar con hijos conflictivos debemos vigilar su conducta, entender el porqué de su comportamiento y ponernos unos objetivos antes de realizar cambios.

En casa, debemos poner normas para todos, niños y mayores, no sólo para el niño que presenta algún problema. Si, por ejemplo, está prohibido cenar viendo la televisión, los adultos (al menos delante de los hijos) deben cumplir esa norma para no caer en una contradicción.

También deberíamos contar con algún sistema con el que el niño compruebe fácilmente que mejora. El sistema de “caritas felices y tristes” en niños pequeños suele funcionar. Este simple, pero efectivo sistema, se basa en tener escritos o dibujados en una cartulina los objetivos a cumplir en cada uno de los días y, que el niño o la niña pegue una pegatina con una carita sonriente cada vez que realice correctamente una determinada acción. Así, él o ella, podrá ver con un sólo vistazo, que ha hecho bien y en qué necesita mejorar.

Debemos huir de las competiciones entre niños o hermanos. Las comparaciones no benefician a ninguno y puede hacer que algunos niños se rindan y abandonen, además de crearles una frustración innecesaria por tener la sensación de ser inferiores a otros. Padres disgustados con su hijo

Los padres deben estar enterados de cómo se sienten sus hijos y éstos cómo se siente los padres ante cualquier problema. Compartir sentimientos mutuos fortalece lazos, crea seguridad y hace crecer la autoestima del niño o niña. Una buena relación padre/madre con el menor es imprescindible para solucionar rápidamente cualquier situación.

Esperamos que estos consejos sobre cómo actuar con hijos conflictivos no lleguen demasiado tarde. Para solucionar muchos de los problemas debes ser valiente, ponerles límites, pero sin ser muy autoritaria. No obstante, si después de todo esto los problemas persisten, debes visitar a un profesional lo antes posible.

 

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