7 consejos para controlar la agresividad en niños

Niño en estado agresivoTodos los niños tienen rabietas de vez en cuando. Esa actitud debe convertirse en preocupación cuando dichas rabietas vienen seguidas de episodios de violencia (física o verbal). Para evitar estas peligrosas situaciones, te vamos a dar 7 consejos para evitar la agresividad en niños.

Desde que son pequeños, los niños, van adquiriendo pautas de conducta y comienzan a interiorizar ciertos comportamientos, por eso es fundamental que desde la infancia asuman ciertas normas y límites  En esta época, empiezan a tener conciencia de las cosas, de las consecuencias de sus actos y a tener sentimiento de culpa. Ya deben entender el no y comprender que, a veces, las cosas no son como ellos desean y deben aceptarlo y convivir con la frustración.

El comportamiento agresivo en los niños muy pequeños forma parte del desarrollo normal. A veces les cuesta controlar sus impulsos o les falta aún las herramientas necesarias para solucionar conflictos (lenguaje, relajación…)  Sobre los 11-12 años puede que la agresividad sea más fuerte. Este comportamiento es una etapa más del crecimiento, y una parte fundamental del proceso de socialización. Pero, es básico no dejar pasar los comportamientos inadecuados en este periodo.

Niño furioso

7 consejos para controlar la agresividad en niños

La educación emocional y la disciplina positiva nos ayudarán a actuar con firmeza y autoridad. También es fundamental mantener la calma y no gritarles, pero deben saber que lo que han hecho no nos ha gustado y no estamos de acuerdo con ello. Para llegar a este punto, sigue estos 7 consejos para controlar la agresividad en niños.

1 Porque les pongas límites no van a dejar de quererte

El que sus hijos sientan su amor y cuidado pone los cimientos para la aceptación de la orientación que les darás según vayan creciendo. Si los peques se sienten queridos intentarán agradar a sus padres y seguirán mejor vuestra orientación. Los límites son parte del cariño así como consolarlos y jugar con ellos.

2 Intenta averiguar por qué está disgustado

Investiga qué ha sido el detonante del comportamiento. Puede que, simplemente, esté cansado o no se sienta bien físicamente. Otros inicios típicos de disgusto pueden ser que alguien le haya tratado incorrectamente, que le hayan negado algo que quería o que no le haya salido algo que ha intentado hacer. Normalmente, todo esto lleva a sentimientos de frustración que terminan en comportamientos agresivos.

3 Use su propio conocimiento sobre su hijo

Utiliza todo lo que sabes sobre el comportamiento de tu hijo. Es decir, preferencias y debilidades. Por ejemplo, si sabes que cuando se despierta suele estar de mal humor, o cuando está cansado no tiene ánimo… Elije otro momento para hablar con él y pedirle explicaciones.

4 Debe ser lo suficientemente claro con ellos

Él entenderá tu malestar sólo con el tono de tu voz y por la manera de hablarle. Es básico que seas claro con las desaprobaciones. Los largos sermones y las predicciones graves suelen ser contraproducentes. Por ejemplo, decirle a una niña de tres años que no va a poder ver la tele en una semana por algo malo que ha hecho, es poco probable que le ayude a entender y desarrollar sus propios controles. Es mejor explicarle que lo que ha hecho no está bien y el por qué.

Niño disgustadoO, por ejemplo, si el niño ya tiene aptitudes de lenguaje, ayúdale a explicarse por qué está disgustado. Es decir, si sabes lo que le pasa, y él no puede expresarlo, hazlo por él. Por ejemplo, “Creo que estás disgustado porque no puedes jugar a la consola. Te entiendo, pero ya has jugado suficiente por hoy y más tiempo no es bueno ni para tus ojos ni para tu cerebro”.

5. Los padres son el espejo donde se miran

Teniendo esto en cuenta, si los hijos están viendo continuas disputas entre los mayores en casa, esto repercutirá en su comportamiento y verán los gritos como algo normal. Si deseas que tu hijo o hija tenga una actitud reflexiva, atemperada y antes los problemas que les vaya surgiendo durante su crecimiento y vida, empieza por ser tu mism@ así.

Utiliza las palabras correctas y de manera tranquila para corregirles. Nunca debes agredirles físicamente ni verbalmente, sería fatal para su autoestima.

6. Es fundamental ser constantes y no abandonar

Es de gran ayuda actuar siempre de la misma forma. Por ejemplo, cuando estemos en público no debemos actuar de otra manera por el qué dirán. Debemos ser coherentes. Ellos tienen que ver que aquello está mal hecho esté donde esté. Si ellos vieran que delante de la gente actuamos de otra forma, les creará confusión, nos restará autoridad y podrán utilizarlo en nuestra contra..

7. Deben aprender a disculparse

Es fundamental que los niños comprendan que si han hecho o dicho algo mal, deben de disculparse. Deben entender que no es bueno dañar de ninguna forma a las personas. Igualmente, si ha tenido un comportamiento bueno ante una determinada situación, debes hacérselo saber.

Esperamos que estos consejos para controlar la agresividad en niños, sean de ayuda para ti. No tardes en ponerlos en práctica pues, cuanto antes empiecen a trabajar su autonomía y responsabilidad, mucho mejor funcionarán las cosas después en los diferentes contextos.

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