El peligro de sobreproteger a los niños

Consejos para evitar la sobreprotección en los niñosPosiblemente, el recién nacido humano sea el ser más indefenso y que más cuidados necesita desde su nacimiento de cuantos animales pueblan nuestra planeta. Aunque la gran mayoría sigan dependiendo de su padres (en una u otra forma) para su alimentación, un altísimo porcentaje de animales, a las pocas horas de nacer, ya son capaces de desplazarse por sí mismos.

Nuestra evolución hacia animales bípedos y, como consecuencia, la propia evolución de los órganos reproductivos (como el útero o la placenta) junto con otras circunstancias derivadas, como el peso del feto y la gravedad, aceleraron y recortaron el periodo de gestación del ser humano a 9 meses. Es por eso que no nacemos con las capacidades necesarias para valernos por nosotros mismos.

Esos cuidados necesarios para su supervivencia hasta varios años pasados desde su nacimiento, el vinculo que se crea entre padres e hijos y el amor incondicional que sentimos por ellos, hacen que suframos por cada golpe que se dan, con cada enfermedad que contraen o con cada decepción que padecen, es inevitable.

Pero hay una línea muy delgada que separa la normal protección y preocupación por los hijos con la sobreprotección. La periodista y escritora Eva Millet, autora de varios libros sobre la educación infantil y juvenil, define la sobreprotección como:

“Las acciones realizadas para proteger al hijo de algo, de lo cual, no necesita protegerse o asistirle en situaciones que pueden hacer por sí mismos. Puede darse en pequeños o grandes gestos: abrigar a la criatura en exceso, no sacarle el pañal hasta casi la preadolescencia, por miedo ‘a que lo pase mal’ durante el proceso. Hacerle un justificante cuando toca ensalada en el colegio, que no le gusta. Impedir que se suba a un árbol, por miedo a que ‘se rompa la crisma’. Darle siempre la razón, no sea que ‘se traume’ en caso de llevarle la contraria. Hacerle uno los deberes, para que no se equivoque o no explicarle que un abuelo murió, porque temen que sufra, y decirle que ‘se ha ido de viaje”

Este tipo de comportamientos repetidos en el tiempo, que se convierten en rutina, pueden resultar muy dañinos, especialmente para los hijos, con consecuencias conductuales graves a corto, medio y largo plazo

Consejos para evitar la sobreprotección

Para evitar sobreproteger a los niños, los padres debemos alejar de nosotros ciertos comportamientos y pensamientos:

Criar con miedo

Estar en todo momento detrás nuestros hijos como si fuésemos una sombra o una prolongación de ellos, diciéndoles que deben y qué no deben hacer, es contraproducente. Los niños deben tener su propio espacio y, como padres, tenemos que ser conscientes que los errores y las equivocaciones de los hijos forman parte de su aprendizaje.

Incumplir normas y límites

En la vida existen normas y límites para todos. Mientras antes lo acepten, mejor.
Si en nuestra propia casa hemos establecido una serie de normas y límites, se deben cumplir. Y si no se cumplen, debe haber una consecuencia proporcionada y acorde a la gravedad de la falta.
Dicha consecuencia debe ser cumplida obligatoriamente. Una norma que no se cumple y una consecuencia igualmente incumplida, además de hacernos perder autoridad como padres, crea niños exigentes, irresponsables y tiranos.

Darles todo lo que pidan.

No les queremos más por darles todo lo que pidan ni plegarnos a sus caprichos. Los niños deben educarse en la cultura del esfuerzo. Deben aprender, desde pequeños, que no es posible tener todo lo que se quiere. Y, si se anhela algo, deben conseguirlo gracias a su esfuerzo (bien sea por buen comportamiento, colaborar en las tareas domésticas, por su esfuerzo en el estudio…).
Los niños que lo tienen todo, acaban por no valorar lo que tienen y, a la larga, son niños vacíos.

Miedo a decirles “NO”

Si, como padres, creemos que hay alguna situación en la que, por su bien, hay que decirles “No“, debemos hacerlo. Primero por su seguridad ante la situación y, en segundo lugar, porque el “No” les enseña a lidiar frente a la frustración de no tener, hacer, comer o ver lo que quieran a cada momento. Con el “No”, además, aprenden a aceptar la incomodidad y a retrasar la gratificación, en contraposición del perjudicial: “lo quiero, lo tengo”.

Consecuencias de sobreproteger a los niños

Los niños sobreprotegidos por sus padres, tienen patrones de comportamiento comunes: suelen ser niños y adolescentes inseguros, dependientes en la toma de decisiones e incapaces de asumir responsabilidades. Tienden a tener muy poca tolerancia a la frustración y se esfuerzan lo mínimo para conseguir los objetivos, pues tienen interiorizado que, si no lo consiguen por sí mismos, sus padres le ayudarán conseguirlo.

Para educar niños equilibrados y consecuentes, los padres debemos ofrecerles las herramientas y habilidades necesarias para que puedan afrontar y resolver por ellos mismos sus propios problemas

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