Qué es el vamping y cómo combatirlo

el vampingLas nuevas tecnologías han transformado nuestra sociedad, han acercado a los que están lejos y, entre otras muchas cosas, nos ha permitido acceder a multitud de información en un tiempo record y con una facilidad inimaginable hace años. Pero también nos ha traído algún problema derivado del uso de dichas tecnologías. En esta ocasión te vamos a hablar del Vamping.

¿Qué es el vamping?

El vamping es una alteración del sueño provocada por la necesidad de utilizar dispositivos electrónicos durante la noche, reduciendo las horas de sueño y cortando el descanso nocturno. Si la situación se repite de manera habitual, el vamping puede convertirse en una adicción. El cerebro puede llegar a «reprogramarse» para despertarse a una hora determinada de la noche para conseguir su objetivo: «interactuar con un dispositivo electrónico»
Aunque, por diferentes motivos que enumeraremos más adelante, el vamping afecta a, sobre todo, adolescentes, ningún rango de edad está exento de sufrir esta alteración.

Causas de vamping

El vamping en chicos y chicas jóvenes pueden tener diferentes causas:

  • Intimidad, cuando toda la familia está durmiendo es el momento idóneo para revisar y contestar mensajes sin la vigilancia de los adultos
  • Falta de tiempo. El ritmo actual de horarios escolares y de extraescolares impide dedicarle el tiempo que los jóvenes desearían a las redes sociales y aplicaciones de mensajería.
  • Neurofisiológica: solemos utilizar el móvil como despertador, lo que nos «obliga» a tenerlo relativamente cerca y a nuestro alcance. La luz que emite durante la carga o al recibir mensajes le da la información equivocada al cerebro de que aún es de día, lo que impide la correcta segregación de melatonina (que es la sustancia que segrega el cuerpo para facilitar el sueño).

adolescente mirando móvil de noche

Como prevenir el vamping

  • No dormir con dispositivos electrónicos. Si alejamos los dispositivos de nuestro campo visual y de acción evitaremos ver sus mensajes luminosos y/o sonoros y, con ello, la posibilidad de interactuar con ellos.
  • No utilizarlos antes de ir a dormir. Aunque luego se dejen fuera de nuestro alcance, es muy difícil que nuestro cerebro pase de un estado de atención y «excitación» viendo el móvil a uno de reposo absoluto necesario para conciliar el sueño.
  • El ejemplo de los adultos. Es un hecho que los padres son un ejemplo a seguir por los hijos. De nada sirve concienciarles de la importancia de la moderación en el uso de los dispositivos electrónicos si luego ven a sus padres incumplir contantemente los preceptos que pretendemos inculcarles

Los nuevos tiempos hacen que tengamos que replantearnos nuestros usos y costumbres, pero lo que nunca debemos de olvidar ni dejar atrás es nuestro sentido común a la hora de utilizar las nuevas tecnologías.

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